Ocho largos años tuvieron que pasar para que Tom Petty regresara con un álbum bajo el brazo. Si bien nunca se ha alejado del todo -ya que es de esos músicos incapaces de quedarse en el mismo lugar (creativamente hablando) durante mucho tiempo-, su ayuno musical era muy notorio. Esta banda de Florida, que nada tiene en su sonido de sus cálidas tierras, regresan con un disco más cercano al blues que al garage-rock que siempre los caracterizó. Si existe una banda que siempre reventó los hitos marcados por la industria, es esta.
Con una explosividad sobre le escenario que los hace únicos, siguen llenando de arreglos perfectos sus canciones, sin excesos de producción, pues siempre tienen grabado al público en la mente. Por momentos cercanos a Little Walter y por otros a los Yardbirds, Mojo es un disco disfrutable en su totalidad. Carece de canciones de estribillos pegajosos y los cambia por momentos encumbrables, como el puente retorcido de "Takin my time", con la maestría de ejecución en la guitarra en "Jefferson Jericho Blues", con los estruendos de "Good Enough" que de inmediato nos remite al blues, lento y cálido de Zeppelin.
Sin lugar a dudas, éste es un disco para escuchar en el automóvil a todo volumen. Lleno de irreverencia, con letras mordaces e inestables, sin búsqueda de stablishment, sin ese sonsonete retromoralista y anticuado de la plasticidad pop (con sus contadas excepciones). Un disco, que me incita a tener 17 años y molestar a mis padres y al vecindario entero, poniéndolo una y otra y otra y otra vez.
En esta ocasión, decidí no dejarles un video del disco, como lo he venido haciendo, en cambio, les dejo un pequeño documental que me encontré en la red, sobre la realización del disco.
3 1/2 estrellas.
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