domingo, 24 de octubre de 2010

Adanowsky - Amador


Que tal, espero les este yendo leve y que hayan escuchado buena musiquita esta semana, yo por mi parte me clave de más con el Kid A y no le he soltado, pero además de ese disco, hay otro que no puedo soltar y es el disco Amador de Adanowsky o Adán Jodorowsky como lo conoció el mundo. Este disco ya salió hace un par de meses y desde que lo escuche me encantó, sólo que por aquellos días, digamos que fueron otras las prioridades. Adanowsky yo lo conocí en el programa Noches Blancas de televisión española, programa que conduce Fernando Sanchez Drago. En fin, el caso es que en aquella ocasión me llamó demasiado la atención su forma de pensar la música, de interiorizarla, y decidí buscar su primer disco, editado en Francia y en México, los detalles de ese disco los omito por parecerme de más, nada más apunto lo evidente, la versión francesa es cantada en su totalidad en francés, salvo por un par de tracks y viceversa. ¿A que suena el disco El Idolo? A bar francés de los 30's, con orines y cerveza; el Jazz marca la pauta de esos sonidos. Un personaje celebre y admirado encarnado por Adán nos lleva a pensar la fama de distintas formas.


Para este disco (Amador), Adanowsky dejó el sonido Jazz y se abrazó del Bosanova como principal influencia. Únicamente editado en México aunque no abandona los temas en francés y una canción en inglés, el resto cantado sensiblemente en español. Amador es un álbum que suena a Brasil pero sabe a México. Tiene todo el desprendimiento desgarrado, doloroso, tajante, brutal, de la música vernácula mexicana. Es claro que se sentó a ponerse un par de pedas escuchando a José Alfredo Jiménez en medio de un carnaval en Río. Me siento solo, Amor sin fin, Dime cuando, Niña roja y Un sol con corazón (mi favorita), son esas canciones tan románticas, pero nada cursis, que invitan a llevar a la chica, no a un restaurante caro, ni al gran fin de semana en un risco en Grecia (aunque no esta nada mal esa idea), sino a la intimidad de la sala, a palabras al oído, a café con leche bajo las sabanas y una película en blanco y negro. Este disco, sin duda, lo van a agradecer mucho las mujeres, porque ya una amiga me dijo que además de talentoso, el Adanowsky esta bien bueno (cito textualmente a Keith).


Llevensela leve y que les vaya chido.


4 estrellas.


viernes, 15 de octubre de 2010

Kid A: La revolución músical

El pasado 2 de octubre se cumplieron 10 años del lanzamiento de uno de los discos más representativos de todos los tiempos. Cada cierto tiempo surgen artistas, canciones o discos, que le dan la vuelta a todo, que destruyen todo lo hecho hasta ellos, sin olvidar y más bien, reconociendo, pero dando (por fin ) el siguiente paso. Cuando no fue Elvis, fue una canción de Dylan (Like a rolling stone) o un álbum de The Beatles (Sgt. Pepper and the lonely hearts club band) o una banda Pink Floyd y su monumentalidad, en todos los sentidos, sonoros (Echoes, The Dark Side of the Moon), visuales (The Wall), composiciones (Arnold Lane, Interestellar Overdrive, etc.).


La vorágine musical de los sesenta, hizo que los setenta crearan un huracán que arrasaba todo a su paso, dejando todo patas para arriba, dando pié a cosas completamente nuevas, desde el Hard Rock de Zeppelin, el Rock Progresivo de King Crimson, el Metal de Black Sabbath, los ya mencionados Pink Floyd, todos influenciados directa o indirectamente por sus antecesores y más allá, el Blues y el Jazz siguen presentes. Toda la década de los ochentas cayo en un remolino que succionaba todo y no devolvía nada; e igual que las grandes tormentas, después de que las olas azotan las costas, traen consigo grandes deshechos, basura recogida en el mismo fondo del océano: Poison, Ratt, Mötley Crue, Skid Row, Bon Jovi y un desafortunado largo etc. Metallica rescata todo lo verdaderamente esencial de la música, mientras Guns and Roses encausa el sentido del Glam Rock a puertos más creativos, ¿como lo hizo?; volviendo al Blues y dejando que el Hardo Rock de bandas como Zeppelin los influenciaran y no las latas de fijador de cabello y la ropa de puta barata de Sunset Boulevard. El Punk muestra su verdadera cara, lo efímero de su compromiso, sus ganas de parrandear son legitimas, pero a los que amamos la música, no nos puede molestar más, que pendejos que toman esto que es realmente importante, como pretexto para ponerse pedos y hasta la madre de drogados (Doors, Sex Pistols, Ramones) con la tremenda excepción de Janis Joplin, un desafortunado personaje lleno de talento.



Jane's Adiction y Pixies, marcaron la nueva tendencia. Estos últimos marcaron el nuevo camino de la música. Sin duda la banda creadora del sonido Quiet-Loud-Quiet; abrieron una brecha que pocos habrían de llenar. Tomando la fuerza musical de los Pixies y la furia sin sentido del Punk y la honestidad de gente como Paty Smith, el compromiso político proveniente del desencanto, dieron a la luz un nuevo sonido conocido como Grunge. Nirvana siendo su máximo exponente (muy a mi pesar), lidero una nueva generación de inconformes, de insatisfechos. Pearl Jam, Soundgarden, The Smashing Pumpkins, Alices in Chains, Stone Temple Pilots, etc. Mientras en Inglaterra se gestaba con los mismos ingredientes otro tipo de platillo; Pj Harvie, The Clash, The Smiths, gestaban el Indie Brit con bandas como: Osasis, Blur, Suede y los Stone Roses. Alejados de este sonido o tal vez a la mitad de las dos tendencias entra en escena la banda que cambiaría todo: Radiohead.



Esta quinteto de Oxford toma a los Pixies como principal referencia musical y a Pj Harvey en su sentido de alienación, la literatura de Douglas Coppland y lanza su primer álbum: Pablo Honey en 1994. Un disco lleno de éxitos como I Can't, Lurgee, Anyone can play guitar, pero fue Creep la que se llevó toda la atención. Éxito inmediato, a pesar de ser una banda de bajo perfil. Los reflectores presenciaban una falsa contienda entre Oasis y Blur, que bien pudo ser la de Britney con Christina, la publicidad tendenciosa siempre ha estado inmiscuida en la música. El segundo disco de Radiohead (The Bends, 1995), cerró de un sólo golpe a todos los críticos que aseguraban que estos niños, pronto se unirían a las huestes de las one-hit-wonders. The Bends es una gloria de los noventas, disco de cual David Gilmur se declaró fan. Y llegó el momento de la primer gran muestra del talento de estos chicos con su tercera producción: Ok Computer lanzada en 1997. La recepción fue gloriosa, no había nada ya que demostrar, el nombre de estos genios, podía ya ponerse al lado de los nombres que forjaron, con no poco esfuerzo, la historia del rock. Todo estaba ahí, las comparaciones no se hicieron esperar: el Dark Side of the Moon de los 90's, decían los críticos. Pero no fue sino hasta el año 2000 cuando acabarían por dominar el mundo.



Kid A es el resultado de toda la depresión de Thom Yorke, propiciada por la tremenda fama acumulada por sus tres trabajo anteriores. Todo se había ido a la mierda, ya no eran esa banda under y de bajo perfíl, ahora ganaban Grammys, estaban el los primeros lugares de los Billboards, todo el mundo los quería entrevistar, empezaban los escándalos sensacionalistas. Todo era precisamente lo que no habían buscado; el resultado: el aislamiento. Algo similar a lo ocurrido tres décadas atrás, cuando The Beatles decidieron no volver a tocar en vivo, para volverse una banda de estudio, que produjo los mejores discos de su carrera y varios de la historia. Igualmente Radiohead, decidieron que si habían de continuar, tendrían que dar un giro radical. Modificar sus métodos de composición, abandonar los instrumentos habituales, no fijar fechas de entrega, prohibido lanzar algún sencillo, nada parecido a un video. En suma, hacer todo para ser odiados; el resultado: uno de los mejores 20 discos de la historia, al menos para mí, Rolling lo colocó dentro de los primeros 500, pero tiene al Dark Side en el 43, así que no le hago, caso. Hubo quién comparó toda la producción y la esencia del disco con el Zoorapa de U2, yo digo que ni siquiera existe la comparación.



Desde Aphex Twin, hasta Miles Davis están presentes en este disco. Yorke, harto de su voz y del sentido simple de su uso, decidió modificarla electronicamente y utilizarla como un instrumento más. De letras mucho más abstractas y poniendo todo el énfasis en las texturas sonoras, lograron, lo que para mí, es el primer disco del llamado Post-Rock. De sonidos minimalistas hasta la saturación cacofonica, de las Ondas Martenot, Pro Tools, Vocoders y Cubase a Arpas, contrabajos, metales y cuerdas. De la simpleza de "How to disappear completly" (canción que Yorke ha considerado su mejor trabajo) a la complejidad y monumentalidad de "The National Anthem", de la alienación de "Idioteque" a la belleza sublimada de "Everything in it's right place", de la experimentación radical en "Kid A" a la improvisación de "Motion Picture Soundtrack".


Este disco fue lanzado simultáneamente en Napster, muchos años antes de "In Rainbows" y su revolución en la forma de distribuir música. De las sesiones de Kid A, surgieron más de 30 canciones, pero reacios a producir un disco doble, rescataron muchos de los temas para el disco Amnesiac. Estos discos aún así guardan toda la esencia de los hermanos gemelos separados al nacer y reunidos en el tiempo, caso similar a los discos Rubber Soul y Revolver.


10 años de experimentar, 10 años de haber tomado por asalto el mainstream y decir que la música de calidad también puede ocupar los primeros lugares, apropiarse de la escena que les pertenece. 10 años de marcar los caminos de la industria a pesar de ella y ahora, incluso sin ella. 10 años de Kid A, el adolecente más maduro de la historia.




sábado, 9 de octubre de 2010

The Black Crowes - Croweology


Yo, la verdad, espero que la tercera no sea la vencida, ya que los hermanos Robinson planean separarse por tercera vez. Y es que esta banda en lo particular me trae gratos recuerdos juveniles. Mientras mi mente (y la de todos) estaba completamente alienada con Pearl Jam y Smashing Pumkins, mi amigo Ángel se acercó a mitad de un día de clases y me dijo que había adquirido un disco que me iba a encantar. Al salir de clases nos dirigimos a su casa, donde en aquel entonces ya tenía una gran colección de discos en su cuarto, ni decir la que tiene el día de hoy. El punto es, que apenas cruzamos la puerta de su cuarto, prendimos el aparato de cd, que eran una novedad en aquellos lejanos noventa, y puso el disco The Southern Harmony and Musical Companion de The Black Crowes, donde venían temas, hoy clásicos, como Remedy y Sometimes Salvation. Con el tiempo a Ángel le dejaron de gustar, al grado que me vendió su disco, yo por mi parte me hice a la tarea de conseguir el primer disco (Shake your money maker 1990) y seguirlos. Después de que editaron su disco Live at the Greek en el 2000, mientras abrían giras para Jimmy Page, les perdí la pista. Hasta ahora...


Croweology no es nada más un disco de grandes éxitos, nos da más a los largo de los 20 temas, casi todos acústicos, es un disco pensado en satisfacer a los verdaderos fans de la banda. Casi todos los discos compilatorios son armados por las disqueras teniendo como único criterio, los temas más radiables, cosa que bien sabemos, regularmente no son los mejores, seamos claros, Bad Romance de Lady Gaga se a tocado en el último año más veces que Creep, Karma police y There There, de Radiohead juntas, y ni de broma se les acerca en calidad. El punto es, que todos los temas incluidos en este disco, vienen en versiones (como ya lo mencioné) acústicas, teniendo en cuenta que los Black Crowes siempre estuvieron influenciados por la música de los 70's, no es resulta extraño que estos temas sean muy cercanos al blues, pero el punto crucial es que todos los temas fueron grabados en vivo en el estudio, esto puede resultar redundante, todos los temas se graban en vivo en un estudio, sí es evidente, pero no todos se graban con público y con la banda al unisono, eso es lo que nos da el extra, son temas que la banda, primero; disfruta tocar y segundo, son lo temas que verdaderamente son éxitos y no las canciones de MTv.


4 estrellas.


domingo, 3 de octubre de 2010

Brandon Boyd - The Wild Trapeze


De antemano se que este disco ya tiene un tiempo que salió, pero bien vale la pena revisarlo, es el disco The Wild Trapeze, de Brandon Boyd, vocalista líder de Incubus. Este disco no es diferente al sonido que ha caracterizado la trayectoria del californiano, aunque si es un poco repetido, me da la sensación de escuchar una y otra vez canciones como Drive o Nice to know you, o esas baladas funk/metal que tan bien caracterizan el sonido de Incubus. Todas las incfluencias de Boyd siguen presentes, Deep Purple, Red Hot Chilli Peppers, Faith No More, etc...


Todas las canciones de The Wild Trapeze son baladitas que comienzan con un sencillo rasgueo de guitarra acústica (y si me apuran un poco, todas están en el mismo tono), para después explotar en esa poderosa voz y guitarras, sí vamos a extrañar el poderoso bajeo de Ben Kenney, pero las canciones siguen bien logradas. Temas como The Wild Trapeze, Runaway train (que es el primer sencillo del disco y nada tiene que ver con aquella canción de Soul Asaylum) y Dance While the devil Sleeps, los pondrán a gritar como suele hacerlo cualquier baladita de Incubus.
3 estrellas.