sábado, 26 de febrero de 2011

Vicentico - Sólo un momento


Esto, más que una entrada más, donde hablaré sobre un disco en particular, es una pago a una deuda. No soy un gran aficionado al ska y menos al rock que se hace en la actualidad en Argentina, de ahí, mi desconocimiento de los más recientes lanzamientos. La repetición de las fórmulas me hacen alejarme de las cosas y eso me pasa con ese país que nos ha dado tanto en la música y sobre todo en las letras. El pasado fin de semana, en una reunión que versaba sobre cosas que no vienen al caso, mi amigo Victor, me daba algunos comentarios sobre el disco de Piedad Ciudad, de La Barranca, en el más puro estílo que suele hacerlo, al final, como él dice: los amigos no están para sobarse los egos. En esa charla y sabedor de mi desconocimiento en el ska, me recomendo que escuchara el disco Sólo un momento, de Vicentico. Adelantandose a mi renuencia, advirtió que no era un disco de ska y que por el contrario lo consideraba un disco redondo (auí un guiño por los comentarios que sucitó tamaña aseveración). Aquí estoy pues, una semana después, hablando de un disco que salió el año pasado y que considero uno de los mejores discos que he escuchado en toda mi vida, proveniente de aquel país al que tanto sueño conocer.


Sólo un momento es un disco de doce obras maestras de la prosa musical argentina. Desde el primer corte (desde ya mi favorito: Ya no te quiero) este disco es capaz de dejarnos con la boca abierta. Una a una, las canciones nos llevan a momentos, lugares y situaciones, de una belleza admirable. la segunda canción (Sólo un momento), es tan rica en todos sentidos, su musicalidad, la armonía, los compases precisos, la letra más que entrañable, que dan ganas de detener el disco y regresar. Uno sabe que está ante un gran, gran disco, y apenas van dos canciones. No me detengo más en el álbum. Todas las canciones son extraordinarias: La carta, Cobarde, Morir a tu lado (ufff), Escondido, Sabor a nada, El otro y las ya mecnionadas Ya no te quiero y Sólo un momento.


Si por ahí queda algún despistado que no tenga ya éste disco, deje de leer esto en éste instante y salga a comprarlo. Vicentico, que ya era grande por el glamur de Dios, sus discos con Los Cadillacs son extraordinarios, aunque, en lo particular, no me gustaban sus primeros discos solistas, ahora, con este monumento, entra en la línea inmortal de la tradición argentina de Spinneta, Charly García, Fito, Calamaro y un corto etc.


4 1/2 estrellas.

viernes, 18 de febrero de 2011

Radiohead - King of Limbs


La espera llegó a su fin y el tan ansiado nuevo disco de Radiohead ya está aquí. Lo prímero que vino a mi mente fue el libro de La Rama Dorada de Frazer, obra ansilar de la antropología moderna, donde se nos narran toda clase de mítos de las culturas más sorprendentes. Y vino a mi mente esta obra, particularmente por la portada, al ver esta suerte de espíritus del bosque, y el título en sí: King of Limbs (El Rey de las Ramas); así es, porque por ahí ya ví que muchos lo tradujeron como el rey de los brazos, a ellos, un diccionario donde se incluya más de una ascepción lingüística.


Después de escuchar el disco (como un enfermo) un par de veces seguidas y una más, mientras estoy escribiendo esto, puedo decir que lo volvieron hacer. Es sin duda un gran disco, lleno de texturas y matices sorprendentes, por momentos suena al Amnesiac, pero sin duda, pertenece más al periodo In Rainbows. Existen cíclos que no se cierran, que dejan algo guardado y que nunca se termina de decir o al menos, no se dice plenamente. Esa es la sensación que me deja éste disco, donde el sonido Trip-hop está muy presente. Aunque si tengo algo que no me deja abandonarme por completo a él, como cuando salió el disco anterior, y es que la mayor influencia que encuentro en éste material, es la del disco solista de Thom Yorke (The Eraser), material que en lo particular, es el que menos me gusta. Incluso en el primer sencillo que se desprende (Lotus Flower) vemos a un Yorke solo, abandonado a su delirio solipsista (cosa que no está nada mal).


Regreso al disco; 8 cortes de una manofactura increible, pasajes de plástica pura, imágenes boscosas y densas. Loops precisos e hipnóticos. La voz de Yorke como siempre: categórica. Las capas sonoras que crea Greenwood (Jhonny) recuerdan mucho al Kid A; Ed, Collin y Phill, igualmente brillantes, redondean una atmósfera con su talento inigualable. Give up the Ghost, Little by little, Feral y Lotus Flower son temas bastante buenos; empero, las palmas son para Separator y Codex, dos cortes grandes, grandes, grandes (según yo, of course).
4 estrellas.

sábado, 12 de febrero de 2011

Mogwai - Hardcore will never die, but you will


La banda escocesa de Mogwai regresan con un disco como sólo ellos puede hacer. Hardcore will never die, but you will es un album lleno de texturas inimaginables y canciones increibles. Todo lo que sabemos de Mogwai está perfectamente resumido en este disco; desde las guitarras poderosas de Young team, pasando por lo melodicamente perfecto del Happy songs for a happy people, hasta las armonías inugualables del The Hawk is Howlling.


Mogwai es sin duda una de mis bandas favoritas del Post-Rock, género del que poco les comparto, pero esta es una ocasión inmejorable. Este es el septimo disco de estudio y no exagero si digo que cada uno de ellos es una obra de arte por sí misma. Aunque Hardcore... guarda una sutil diferencia con los trabajos anteriores, y es que, apenas tres canciones superan los seis minutos, cosa que hace de este disco, su trabajo más accecible. White Noise, Letter to the Metro y George square thatcher death party, son monumentales: exitos inmediatos. Mexican grand prix, How to be a warewolf y Too raging to cheers, merecen atención aparte, igual que el resto del disco. 10 canciones que bien merecen la pena.


Considerada una de las bandas más ruidosas en vivo, prueba de ello el disco anterior Special Move (2010), donde reunen sus grandes éxitos en una grabación impecable, son, junto con Goodspeed you! Black Emperor, Thee Silver Mnt. Zion, Sigùr Ros y Múm, lo mejor que puede haber en este momento.


4 estrellas

sábado, 5 de febrero de 2011

Pearl Jam - Live on Ten legs


Cuando la gente me dice -dado que no he tenido la oportunidad de escucharlos en vivo- que Pearl Jam es una de las mejores bandas sobre un escenario, no tengo mucho de donde agarrarme, pero tampoco lo dudo, puesto que sus discos en vivo anteriores, son quizá de lo más destacado, en cuanto a grabaciones así se refiere. Este año, Pearl Jam decidió festejar sus 20 años de trayectoria con un nuevo lanzamiento, recopilado a lo largo de sus giras desde el 2003, hasta la fecha. La potencia de los oriundos de Seatle es inegable, cada canción es ejecutada con una maestría asombrosa, las fuera vocal de Veder sigue cautivando. Sin embargo, creo que un disco en vivo que pretenda festejar dos décadas de camino andado, debería contar con un amplio abanico de material. Este disco se acerca más a la gira de promoción del backspacer que un disco que celebre su carrera. Muy pocos éxitos notables como Jeremy -quizá la mejor canción de los 90's, o por lo menos la mejor canción del grunge seguro-, Alive, In Hiding, Just Breath y los sencillos del último disco Unthought Know, The Fixer, Get Some, algunas canciones más escondidas de su repertorio y es todo: 18 canciones que suenan a un Pearl Jam de cualquier concierto -que no es poca cosa- y no un disco que debería, en el peso mismo de su origen, mostrar todo lo que esta banda le ha dado a la música y por lo cual se le considera una de las mejores bandas de la historia.


3 estrellas.