
Con la nueva noticia de que Robert Plant regresa después de tres años de no grabar nada. Se de antemano que no soy el único que espera con ansias un reencuentro con Zeppelin, pero eso es casi seguro que no se dará. Band of Joy es el nombre del nuevo disco de Plant y surge de una banda anterior a Zeppelin en la que él cantaba. No hay nadie de aquella vieja alineación en esta, sñolo el sentido de goze que transmite.
Band of Joy es esencialmente un disco de blues-country-música-sureña-americana, con algunos tintes britanicos. 12 temas perfectamente escogidos de todos los tiempos, desde clásicos como You Can't buy my love de Barbara Lynn, Angel Dance de Los Lobos, House of Cards de Richard Thompson, Falling in Love Again de The Kelly Brothers e incluso dos temas de la banda indie Low, Monkey y Silver Rider.
Todos los temas están extremadamente cuidados, nada hay fuera de lugar, la mezcla impecable, la producción es inmejorable, la voz de Plant esta increíble, es un hecho que ha alcanzado una madurez innegable, sabedor de que ya no son los años de dar aquellas notas capaces de destrozar la vajilla más costosa de la reina, se dedica a armonizar y en ocasiones a susurrarnos al oído frases hermosas. Lo más recomendable del disco sin duda es Falling in Love Again y Satan your Kingdom must come down. Este sin duda es otro de esos discos para escuchar en el auto, con las bocinas a todo volumen.
3 1/2 estrellas.



