sábado, 29 de enero de 2011

La Barranca - Piedad Ciudad


Este disco salió hace ya, algunos meses, pero el rescate es inevitable. Debo confesar que soy un fiel admirador de esta banda liderada por José Manuel Aguilera, guitarrista virtuoso y poseedor de una sensibilidad única en cada uno de sus riff's y de sus fraseos. Piedad Ciudad es el disco que le sigue a Providencia (2008), disco que en su momento les compartí y también a Construcción (2008). Podría decirles que este disco esta mucho más maduro -sonoramente hablando- que el anterior, con lo que estaría mintiendo. Esta banda se ha caracterizado por su madurez desde su primer disco (El fuego de la noche, 1995). Pero lo que si puedo decir, es que este disco regresa más al sonido sólido que los caracteriza, alejándose de las texturas etéreas de los trabajos anteriores. Las letras siguen siendo maduras, fruto de un genuino acto de reflexión, de juicio crítico y nada panfeltero. Esta banda de rock alternativo es considerada en México como una banda de culto, con lo que no se que quieren decir, se que es una banda de proyección limitada a algunos círculos, dado que algunos de sus discos, han sido editados, desde casas independientes como Opción Sónica, Mánicomio, disqueras uneversitarias como el caso de la U. de G. y las grandes como BMG/Ariola, tal vez de ahí que poca gente conozca a este banda. Aunque me queda claro que ellos están sumamente cómodos en esta postura, alejada de los grandes reflectores y que sus actos sean en teatros pequeños, cosa que uno como auditorio lo agradece, dada la intimidad de las actuaciones.


Piedad Ciudad es el octavo disco de este grupo donde el mismo Aguilera, Alfonso André, Federico Fong, Adolfo Romero y Ivan Nass, nos sorprenden con 12 cortes, todos excelentes, llenos de guitarras y estructuras solidas, el bajo preciso -como suelen hacerlo- y profundo, André es una garantía en la batería. Todo el conjunto es una gran experiencia, desde el primer acorde de En el fondo de tus sueños, hasta el último de Edén los harán gozar de un disco de gran calidad. La lengua del alma, indestructible, Jamás debí volver son grandes temas.


4 estrellas.


sábado, 22 de enero de 2011

Syd Barret - An introduction to Syd Barret


Hace unos meses salió el disco An introduction to Syd Barret, que es una recopilación de sus grandes éxitos, tanto en su era Pink Floyd, como en su carrera solista, este disco también incluye algunos cortes que recientemente mezcló David Gilmur. Escuché este disco y fue maravillarme con el talento descomunal de este hombre, canciones como Arnold Layne, See Emily play, Octopus, Dark Globe, entre otras, son testimonio fiel de la creatividad desbordada del fundador de los Floyd. Tengo varios amigos que sólo son fanáticos de esos discos de Floyd, yo en lo particular disfruto de la banda hasta el disco The Wall, pero coincido en que Barret era el gran genio detras del Floyd. Las versiones que ofrece Gilmur no desmerecen, claro, es difícil aceptar versiones nuevas de obras de arte, sería como aceptar a una Gioconda nueva y sin embargo la desacralización que hizo Duchamp de ella nos muestra que siempre podemos refrescar las cosas, cuando existe un sentido detrás. 19 temas que los harán viajar de una era a otra, de una textura a otra y sin necesidad de ácidos... larga vida para la obra de Barret.


viernes, 14 de enero de 2011

The Beatles - Revolver


Pues yo sigo en el rescate de música, y sí, algo tiene que ver que este mes todavía no doy con algo que me atrape. Si alguien tiene sugerencias, igual me estoy perdiendo de algo, por favor dígamelas. Mientras tanto, quiero hablar sobre uno de mis discos favoritos de todos los tiempos: Revolver.


Muchas veces uno hereda las cosas, pero con el paso del tiempo, las interioriza y las vuelve propias. Cuando a mis 17 años, después de haberlo escuchado toda mi vida, una tarde me senté sin nada que hacer, a escuchar el 7 disco de The Beatles, todo cobró un sentido inesperado y no menos intempestivo. Todas las texturas y estratos sonoros me sobrecogieron. Mucha gente habla de la maestría del Pepper, y claro, yo no soy nadie para negarlo, pero lo que si me permito decir, es que como conjunto, este disco lo supera. Si bien el Pepper alcanza picos inigualables como A day in a life, Lucy in the sky with diamonds, Whitin you whiout you, Being for the benefit of Mr. Kite! y otras, siento que se pierde en la experimentación propia que buscaban, tendiendo a la redundancia, y por el otro lado, Revolver es un disco que desde la acidez de Taxman, hasta el viaje ácido de Tomorrow never knows, es un viaje continuo, redondo, sin asperezas en el camino. Las cuerdas de Eleanor Rigby, la psicodelia de I'm only sleeping, la rugosidad sonora de Yellow submarine, la cadencia de And you bird can sing, y la melancolía de For no one, hacen de este disco una gloria en la historia del rock. Inclusive las canciones menos apreciadas, son grandes temas: love you to, Dr. Robert, Here, there and everywhere, etc.


Mención aparte merece la portada del disco, que partiendo de ahí, encontramos todo lo que no había hasta esa fecha. Sin duda alguna, Revolver (1966) fue el inicio de la verdadera carrera de los Beatles. No estoy despreciando los trabajos anteriores, son un éxito comercial y estos tipos, demostraron que con las reglas que había, eran capaces de revolucionar el mercado, pero cuando crearon sus propias reglas, revolucionaron toda la música. Yo incluiría el disco Rubber Soul, en todo esto, dado que siempre he pensado, que el Rubber y el Revolver, son el mejor disco doble de la historia... junto con el cotidianamente conocido como: The White Album.


domingo, 9 de enero de 2011

40 años de Aqualung


En la historia de la música han existido infinidad de revoluciones, si tan sólo nos ponemos ha pensar lo que ha pasado desde la invención de los primeros tambores, liras, arpas y demás instrumentos musicales, hasta la llegada del Post-Rock y bandas como Godspeed you Black Emperor, no habría enciclopedia capaz de reflejar, de manera fiel, lo ocurrido, todo lo contenido, sus ramas y retuerces. El mundo que conocemos como Rock, no terminaba de nacer, cuando The Beatles ya le había dado la vuelta 3 veces, Dylan ya había puesto y quitado reglas a placer, The Rolling Stones, The Cream y The Who, escandalizaban a propios y extraños. Robert Frip con King Crimson y Syd Barret con Pink Floyd, inventaban imaginarios sonoros, tan retorcidos (Frip el progresivo y Barret el psicodélico) como sus mentes. Clapton, Page, Hendrix, Gilmur, definían toda una actitud con el sólo uso de una trozo de madera, seis cuerdas y un par de magnetos que conducen, mediante amplificadores, todo un lenguaje tan complejo como hermoso. Zepellin, Sabath, todos parte de la historia, todos abriendo caminos, todos descubriendo horizontes y llevándolos más allá, siempre una nota más allá.

En 1968 apareció otro de esos tipos que le darían vuelta a todo: Ian Anderson. Jethro Tull aparecía en escena conducido por este hombre, que llevaba como arma: ¿una flauta? Sí, una flauta, y con ella, toda una escuela de Jazz. Anderson fusionó los sonidos de su vieja escuela con la diversidad musical de su tiempo, creando una experiencia extraordinaria de improvisación musical, acompañada de brillantes ejecuciones en todos los instrumentos, dando como resultado un mundo de pasajes multicolor y texturas inasibles, llamado simplemente This Was.

Pocos grupos pueden afrontar la salida y entrada de miembros, pero Jethro Tull viene del jazz, donde las alineaciones nunca son fijas, o al menos los son por poco tiempo. Los movimientos de Jethro no sólo se da en los miembros, sino en su sonido, a cada incorporación, le sobreviene un nuevo camino por andar. Esta es una de las bandas que se reconstruyen a cada disco, incluso en cada tema, siempre existe la sensación de que es otra banda, otro momento.

Y precisamente es uno de esos momentos de ruptura y cambio sonoro, el que me sentó ante esta maquina a escribir, mientras repaso, uno a uno, los temas de Aqualung, su cuarto disco (This Was 1968, Stand up 1969, Benefit 1970), ahora en su 40 aniversario. En 1971 aparece con una portada lúgubre y perturbada, que nos muestran a un indigente de aspecto terrorífico, en un callejón oscuro, rodeado de muros grises. 11 temas de plagados de onirismo, desde Aqualung hasta Wind-up, este disco resulta un viaje increíble de apenas 43 minutos. En este disco es donde se empieza a ver el sonido único y original de Jethro, sus tendencias a recrear mundos medievales, alejándose de la vorágine de los 60’s. Todavía están las guitarras rasgadas, las baterías armoniosas, el bajo punzante, pero ya no es lo mismo, es otra cosa que en ese momento, debió resultar en un estado de incredulidad permanente. Cross-eyed Mary, Mother Goose, My God, Locomotive Breath y las ya mencionadas Wind-up y la monumental Aqualung, hacen de este disco una delicia, un clásico infaltable en toda discoteca de quién se aprecie de escuchar buena música.

lunes, 3 de enero de 2011

Los mejores 10 del 10

Este año ya acabo y el nuevo trae consigo nuevas expectativas en la música ¿Saldrá por fin el nuevo disco de Radiohead? ¿Será el año de Tool? ¿Terminarán las vacaciones de The Mars Volta? ¿Estará listo el DVD del concierto 20/20 de Café Tacvba? Hay suficientes razones para pensar que será un buen año, lleno de grandes discos y muchos DVD's, que llegarán buenas bandas a presentarse en México y por cierto, ya no mamen, que ya salga disco de Austin Tv, por favor.

Les dejo la lista de lo que a mí parecer, son los mejores 10 discos del año. Están puestos sin ningún orden, con excepción de los primeros dos y el último. Aclaro pues; el primero (Them Croocked Vultures) si bien salió en a finales del 2009, yo lo reseñe en enero del 2010, que fue cuando lo escuché y el segundo (Slash) es una fe de erratas, este disco cuando lo reseñe, mencione que era bueno pero que sentía que carecía de dirección. ME EQUIVOQUE. Puta madre que bien se siente, jeje, es que quería decir esto hace mucho, aunque a fuerza de no ser tan severo conmigo, no creo haberme equivocado, dicho de una manera más correcta: creo que me adelante, me precipite un poco. El disco de Slash es una joya, quizá el mejor del año, sino fuera por que el disco de los Croocked es una madre del tamaño del Zeppelin I -aunque me hagan getas y de pendejo no me bajen-, el disco del ex-Gn’R, estaría en el lugar de honor, y por último, el de Yoko Ono, sí, consciente soy de que seré uno de los pocos en toda la red que dirá que un disco de esta mujer queda entre los 10 mejores, pero eso si es a capricho y si alguno no lo escucho todavía, déjense de pendejadas y rencores Beatlemaneros y escúchenlo. Los demás también me fascinan, de tal manera que me resulta imposible decir cual es mejor que otro. Quienes sí merecen una mención aparte son los Deftones con su disco Diamond Eyes y Mudvayne, estos dos discos de Metal son extraordinarios; también el disco de Robert Plant, para los amantes del Blues. Otras menciones, el disco Valley of Neptune de Hendrix y el Croweology de The Black Crowes. Llévensela leve.


1.- Them Croocked Vultures – Them Croocke Vultures
2.- Slash – Slash
3.- The Dead Weather – Sea of Cowards
4.- Charlotte Ginsburg – IRM
5.- Unckle – Where did the night fall
6.- Clapton – Clapton
7.- Tom Petti – Mojo
8.- Stone Temple Pilots – Stone Temple Pilots
9.- Jackob Dylan – Woman and Country
10.- Yoko Ono – Between my head & the sky