lunes, 27 de julio de 2009

Los ocho lados de The Mars Volta


"Since we've benn wrong, i've been poured away, since we've been wrong, you will never ever know me, What took you so long? i'm not sure all the way, but my heart it has just one more time and Luseal remains." Con esta desgarrada letra, abre el camino del disco más acústico (al menos todo lo acústico que pueden ser ellos) de una de las bandas con más fuerza del momento: The Mars Volta. Titulado Octahedron, el sexto disco en estudio de esta banda/duo, contiene ocho cortes de una delicadeza tal, que por primera vez, parece que se quisieran romper en susurros. Desde los primeros acordes de Since we've been wrong hasta los últimos de Luciforms nos entregamos a un manar de talento de ese matrimonio López-Rodriguez/Bixles-Zavala. No olvidan la potencia que los hace grandes en canciones como Halo of Nembutals, Cotopaxi y Copernicus, pero sin duda este disco será recordado como el disco de sofá de los Volta. Los cortes With Twilight as my guide y el ya mencionado Since we've benn wrong, están destinados desde ya, a convertirse en clásicos de esta agrupación, acompañando a las ya historicas: Televators, The Widow, L'Via L'Viaquez, Mechamputecture, Asilos Magdalena, Ilyana y tantas más.

Sin duda, esta dupla conformada por Omar y por Cedric nos seguirán dando más y más de su inacabable capacidad musical. Desde sus inicios en De Facto y At the drive in, dejaban ver el tremendo futuro que les deparaba, y que hoy es más que una realidad.

4 estrellas

martes, 7 de julio de 2009

Adios...

Era media tarde... estaba haciendo algo, participando de mis rutinas asfixiantes, compartiendo mi tiempo con gente que aprecio. Entre palabras vanas y comentarios ufanos hago una pausa para revisar un mensaje de texto en mi celular... poco falto para que lo dejara caer al piso: Michel Jackson esta muerto sentencia lapidante y estremecedora. Estas palabras enviadas por alguien muy cercano a mí me conmocionaron. Nunca fui un gran admirador del llamado rey del pop, pero como alguien que ama la música, me resulta sumamente triste la perdida del último gran ídolo, no queda nadie después de él, sus hijos quizá: Madona sea tal vez la única digna de nombrar. Se fue el último representante de una generación llena de altibajos, y ahora hay quién quiere hacer polémica con su muerte y llegan las comparaciones de trascendencia: Lennon, Elvis, Morrison, Mercury, Kobain, son algunos de los nombres que hoy resuenan. Todos son distintos, todos tienen su lugar ganado e incompartido, pero en la belleza de la ficción donde todo cabe, puedo asegurar que hasta el más puro de los espíritus del rock hoy baila con él en el infierno.


¿Habrá alguna persona en el mundo, nacida en los 80's que no sepa quien es Michael Jackson o que jamás haya visto Thriller? Probablemente no. Recuerdo haber visto ese video por primera vez a mis 4 años de edad, recuerdo estar escondido detrás de mi papá pero sin dejar de ver esas maravillosas imágenes por sobre su hombro. Y como me atemorice cuando mi madre me obsequio el disco y como no pude dejar de escuchar por semanas y lo mismo con el disco Bad, y poco a poco deje de escucharlo. Descubrí mis intereses en otro lado, en los discos del viejo: Sgt. Pepper, Dark side of the moon, entre otros, y también me perdía entre los discos del tío más joven: Black Sabath, Zeppelin, Queen. Hasta que llegaron mis primeros discos, los primeros que pude adquirir con mi famélica economía de niño de 8 años: Metallica, Guns, Pearl Jam, Smashing... y tantos otros.

También viene a mi mente en fragmentos borrosos los recuerdos del segundo concierto que dio el astro del pop en el estadio Azteca y la prima de 20 años que me llevó con el boleto del novio recién cortado. No recuerdo gran cosa de la presentación, nuestras localidades no eran las mejores y mi interés distaba mucho ya del artista. Mi conciencia adolescente era insuficiente para entender que después de casi 16 años lamentaría no poner atención a la leyenda frente a mí. No importan las historias que se contaron después. No importa la suciedad de los medios, mismos que hoy gritan la inocencia de fallecido, cuando sus calumnias los alimentaron por años. No importa nada...

EL REY HA MUERTO
1958 - 2009

El arcoiris de la melancolía

El 15 y 16 de Marzo parecerán lejanos ahora, pero para mí, están cada vez más vivos. Fueron los días en que pude disfrutar de la mejor banda del mundo y una de las mejores de la historia, por supuesto.


¿Por qué escribir sobre ellos hasta ahora? Dos respuestas, primera, quise dar inicio a este blog con mi banda favorita y segunda, era importante dar tiempo al evento y no dejar que la emoción desbordada de la cercanía me influyera. Pero a casi 4 meses de distancia, creo poder hablar de manera más objetiva sobre su visita histórica.
Poca gente ha hablado sobre lo que representa que una banda como esta venga a nuestro país en tan buen momento. Primero, que ahora si podemos comparar, no sólo nuestra música local, sino los eventos de artistas foráneos que vienen a este país a entregarnos mierda y más mierda a precios altísimos, y nosotros pague y pague porque no nos queda de otra. Los que asistimos a los conciertos dados en el Foro Sol, catedral de la música de este país, ya no podemos conformarnos con lucesitas bonitas y juegos de luces bien diseñados. Ya sabemos lo que es disfrutar de una experiencia sonora en todos los sentidos. La capacidad de ejecución de este grupo, su entrega, toda su genialidad vertida en un escenario en respuesta y respeto a 55 mil personas que pagaron para verlos, dejan claro como debe tratar un artista a su público.


Pero hablemos de lo que si importa, su música. Dieron un repaso por toda su discografía. El cierre del lunes 16, la canción con la que dijeron adiós (espero haya sido "hasta pronto"), fue Creep, canción polémica, "buena", sin más, de su disco Pablo Honey. Yo hubiese esperado otra de las pocas que faltaron, pero en gustos se rompen generos. Del disco Bends incluyeron Fake plastic trees, My irong lung, Street spirit (fade out) y la canción que le da nombre al disco. Del disco Ok Computer, tocaron lo más genial No surprises, Karma police, Airbag y la infaltable y monumental Paranoid Android. Se escucho mucho de los discos Kid A y Amnesiac, clásicos como Idioteque, Pyramid song, Everything in its right place, entre otras, mucho del Hail to the thief y el In Rainbows en su totalidad, más de dos horas de éxtasis musical.


Sin duda una de las mejores bandas de la historia, una de las más propositivas e influyentes. Larga vida para estos ingleses (siempre los ingleses), muchos discos más, y más de su entrega en vivo. Para los fans, todo lo que se diga es poco, son sencillamente parte fundamental del soundtrack de nuestras vidas. Para los que no los conozcan dejense invadir por estos descomunales artistas que sin duda se encuentran más allá del bien y del mal.