
Esta entrada debería de haberla titulado "Crónica de una muerte anunciada". Amy y su cancer pulmonar, su consumircrack como si fueran dulces, depresiones, alcoholismo, etc., la cuestión es ¿neta, 27 años? Dificilmente Amy entrará al club de las leyendas del 27... y claro que no me refiero a los poetas españoles; y no entrará a ese círculo selecto porque la fama es caprichosa, los tiempos han cambiado y la fama, también es una forma del olvido, decía Borges. Talento de sobra, hasta para ponerse por encima de un par de los de ese club de muertes precipitadas.
Tenía 27 años y se llamaba Amy. Fué encontrada en su departamento de Londres y puta madre... la voy a extrañar. ¿Hace cuanto que no aparecía una mujer con esa voz? Era como ver a Aretha o Nina, con algo de crack encima. Su potencia volcal, su honestidad, todo lo que ella representaba, ya no está. ¿Por qué no se carga la chingada a Lady Gaga? (no literalmente claro, tampoco es para desearle la muerte a nadie) ¿por qué tiene que ser la gente que verdaderamente le lega algo al mundo? Sus dos discos ahora se venderán por montones ya se sabe. Basta con que se muera la gente para que todos los admiren. No importa. Amy ya no verá esos desplantes de ominoso y petulente arribismo. Así, sin más...
Descansé en paz Amy Winehouse.


