miércoles, 3 de marzo de 2010

Dark Side of the Moon - Flaming Lips


A ver, déjenme primero aclaro un par de ideas, la verdad es que soy un convencido de que Pink Floyd es una de las más grandes bandas de la historia, sino es que la más. Y si bien me gustan los Flaming Lips desde hace mucho tiempo y admiro por encima de todo su total disposición a la creatividad y a los riesgos, aunque no siempre resulten, este disco desde que escuche de su existencia me dio una comezón increíble. No pare hasta que lo conseguí hace unos días y desde entonces no paro de escucharlo. Yo había pensado hablarles esta vez de un par de Ep's que me traen loquito pero eso esperará una semana más, ahora es el turno de sumergirnos en El Lado Oscuro de la Luna, en la era del IPod.

Pues bien, ya me comían las ansias, como decimos en México, de escuchar el disco y quitarme la duda y sucedió. Desde la primer canción queda claro que tipo de cover va a ser, que por encima de eso, es evidente que esto es un homenaje al mejor disco de la historia; Speak to me, lejos de ser la pieza que abre la obra, se convierte en el mantel donde se servirán deliciosos platillos de psicodelia pura. Brethe y On the run se mantienen fieles a sus predecesoras aunque con unos arreglos notables que engalanan las canciones. Y llegan dos de los momentos cruciales del disco, Time y Great Gig in the Sky; la primera da un giro inesperado al comenzar, sí, con los relojes habituales, sólo que esta vez serán digitales y uno dice"que loco esta esto" y continúan las ganas, un bajo que retumba en lo profundo y unas armonías que si bien no hacen olvidar la maestría de Gilmour ni de Wright, si complacen a los oídos exigentes; en el caso de Great Gig in the Skiy lo primero que dirán ustedes es que bajo ninguna circunstancia los podré convencer de que la voz de Clare Torry pueda ser igualable, y tienen toda la razón, incluso el mismo Wayne Coyne lo sabe por eso ni siquiera lo intenta, así que hace unos empalmes muy interesantes de la grabación original y aunque la primera incursión es bastante desafortunada, dado que uno tiene en la memoria grabado el momento en que entra esa voz hermosa y desgarrada y de pronto lo que sale es una distorsión de guitarra algo mal lograda, se recompone de inmediato y continua subiendo hasta un final que no desmerece. Money esta bien hecha, me gustó aunque cambiaron un poco los tiempos de la canción que era lo que le daba vida propia, y si bien no es nada mala esa versión mi necesidad de buscar peros en el disco, se sació en esta canción. Us and Them sigue guardando su esencia melancólica, mientras que Any coulor you like da un merecido respiro a todo lo sintetizado y medianamente cargado que va siendo el disco, para por fin, arribar al climax lírico del disco con esa oda al viejo y no hace mucho desaparecido Syd Barret; Brain Damage y Eclipse, cortes relajados (y viajados claro) que dan satisfacción y alivio de que no hayan hecho pedazos esta obra de arte tan aclamada por todos.

4 estrellas

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