
Me voy a meter en camisa de once varas, ya lo se, pero quiero agarrar el toro por los cuernos. El Blues no es lo mío y aunque lo disfruto de un tiempo para acá, quién diablos soy yo para hablar de él, bueno quién diablos soy yo para hablar de cualquier cosa, pero qué carajo, por eso estamos en el único medio democrático. Clapton reapareció con un disco titulado Clapton… (¿?) lo mismo pienso yo, para que complicarse la vida con títulos complicados a estas alturas de la carrera, total, como si hiciera falta decir más que su nombre para saber de que estamos hablando.
Antes de comenzar, debo confesar que con este disco cometí un error, que fue pedirle opinión a mi amigo Raúl Valencia (Fotógrafo), que es el biggest-true-Clapton-Fan que conozco, su opinión acerca del disco antes de que su servidor lo escuchara. “Demasiado sobrio”… fue su respuesta. Eso se saca uno por andar preguntando o en su defecto leyendo a tipos en un blog cualquiera. ¿Demasiado sobrio? ¿Qué carajo quiere decir eso? ¿Es bueno? ¿Es malo? En fin, lo cargue en mi IPod y me salí a caminar para escucharlo completo. Regrese y me puse hacer cualquier otra cosa y por la noche lo puse de nuevo. Los escuche en orden aleatorio en el carro y en fin, he aquí mi conclusión.
Es un disco muy rico en sus texturas, de una producción simple aunque no menos fresca. Se bambolea suavemente del Jazz al Blues igual que una falda y unas piernas de ébano en el medio de la Habana. Coquetea con los tiempos, le guiñe a los compases y cuando uno espera el solo prodigioso, simplemente aparece un suave rasgueo, casi sin querer, a manera de susurro, en una mandolina (Hard Times Blues). De Irvin Berlin a Louis Armstrong, de los estallidos de Jazz de J.J. Cale al Blues más raso de B.B. King. That's No Way To Get Along, Milkman y Autum Leaves se llevan las palmas. Y ya carajo, es Clapton que más quieren.
4 estrellas.
Antes de comenzar, debo confesar que con este disco cometí un error, que fue pedirle opinión a mi amigo Raúl Valencia (Fotógrafo), que es el biggest-true-Clapton-Fan que conozco, su opinión acerca del disco antes de que su servidor lo escuchara. “Demasiado sobrio”… fue su respuesta. Eso se saca uno por andar preguntando o en su defecto leyendo a tipos en un blog cualquiera. ¿Demasiado sobrio? ¿Qué carajo quiere decir eso? ¿Es bueno? ¿Es malo? En fin, lo cargue en mi IPod y me salí a caminar para escucharlo completo. Regrese y me puse hacer cualquier otra cosa y por la noche lo puse de nuevo. Los escuche en orden aleatorio en el carro y en fin, he aquí mi conclusión.
Es un disco muy rico en sus texturas, de una producción simple aunque no menos fresca. Se bambolea suavemente del Jazz al Blues igual que una falda y unas piernas de ébano en el medio de la Habana. Coquetea con los tiempos, le guiñe a los compases y cuando uno espera el solo prodigioso, simplemente aparece un suave rasgueo, casi sin querer, a manera de susurro, en una mandolina (Hard Times Blues). De Irvin Berlin a Louis Armstrong, de los estallidos de Jazz de J.J. Cale al Blues más raso de B.B. King. That's No Way To Get Along, Milkman y Autum Leaves se llevan las palmas. Y ya carajo, es Clapton que más quieren.
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