El pasado 2 de octubre se cumplieron 10 años del lanzamiento de uno de los discos más representativos de todos los tiempos. Cada cierto tiempo surgen artistas, canciones o discos, que le dan la vuelta a todo, que destruyen todo lo hecho hasta ellos, sin olvidar y más bien, reconociendo, pero dando (por fin ) el siguiente paso. Cuando no fue Elvis, fue una canción de Dylan (Like a rolling stone) o un álbum de The Beatles (Sgt. Pepper and the lonely hearts club band) o una banda Pink Floyd y su monumentalidad, en todos los sentidos, sonoros (Echoes, The Dark Side of the Moon), visuales (The Wall), composiciones (Arnold Lane, Interestellar Overdrive, etc.).
La vorágine musical de los sesenta, hizo que los setenta crearan un huracán que arrasaba todo a su paso, dejando todo patas para arriba, dando pié a cosas completamente nuevas, desde el Hard Rock de Zeppelin, el Rock Progresivo de King Crimson, el Metal de Black Sabbath, los ya mencionados Pink Floyd, todos influenciados directa o indirectamente por sus antecesores y más allá, el Blues y el Jazz siguen presentes. Toda la década de los ochentas cayo en un remolino que succionaba todo y no devolvía nada; e igual que las grandes tormentas, después de que las olas azotan las costas, traen consigo grandes deshechos, basura recogida en el mismo fondo del océano: Poison, Ratt, Mötley Crue, Skid Row, Bon Jovi y un desafortunado largo etc. Metallica rescata todo lo verdaderamente esencial de la música, mientras Guns and Roses encausa el sentido del Glam Rock a puertos más creativos, ¿como lo hizo?; volviendo al Blues y dejando que el Hardo Rock de bandas como Zeppelin los influenciaran y no las latas de fijador de cabello y la ropa de puta barata de Sunset Boulevard. El Punk muestra su verdadera cara, lo efímero de su compromiso, sus ganas de parrandear son legitimas, pero a los que amamos la música, no nos puede molestar más, que pendejos que toman esto que es realmente importante, como pretexto para ponerse pedos y hasta la madre de drogados (Doors, Sex Pistols, Ramones) con la tremenda excepción de Janis Joplin, un desafortunado personaje lleno de talento.
Jane's Adiction y Pixies, marcaron la nueva tendencia. Estos últimos marcaron el nuevo camino de la música. Sin duda la banda creadora del sonido Quiet-Loud-Quiet; abrieron una brecha que pocos habrían de llenar. Tomando la fuerza musical de los Pixies y la furia sin sentido del Punk y la honestidad de gente como Paty Smith, el compromiso político proveniente del desencanto, dieron a la luz un nuevo sonido conocido como Grunge. Nirvana siendo su máximo exponente (muy a mi pesar), lidero una nueva generación de inconformes, de insatisfechos. Pearl Jam, Soundgarden, The Smashing Pumpkins, Alices in Chains, Stone Temple Pilots, etc. Mientras en Inglaterra se gestaba con los mismos ingredientes otro tipo de platillo; Pj Harvie, The Clash, The Smiths, gestaban el Indie Brit con bandas como: Osasis, Blur, Suede y los Stone Roses. Alejados de este sonido o tal vez a la mitad de las dos tendencias entra en escena la banda que cambiaría todo: Radiohead.
Esta quinteto de Oxford toma a los Pixies como principal referencia musical y a Pj Harvey en su sentido de alienación, la literatura de Douglas Coppland y lanza su primer álbum: Pablo Honey en 1994. Un disco lleno de éxitos como I Can't, Lurgee, Anyone can play guitar, pero fue Creep la que se llevó toda la atención. Éxito inmediato, a pesar de ser una banda de bajo perfil. Los reflectores presenciaban una falsa contienda entre Oasis y Blur, que bien pudo ser la de Britney con Christina, la publicidad tendenciosa siempre ha estado inmiscuida en la música. El segundo disco de Radiohead (The Bends, 1995), cerró de un sólo golpe a todos los críticos que aseguraban que estos niños, pronto se unirían a las huestes de las one-hit-wonders. The Bends es una gloria de los noventas, disco de cual David Gilmur se declaró fan. Y llegó el momento de la primer gran muestra del talento de estos chicos con su tercera producción: Ok Computer lanzada en 1997. La recepción fue gloriosa, no había nada ya que demostrar, el nombre de estos genios, podía ya ponerse al lado de los nombres que forjaron, con no poco esfuerzo, la historia del rock. Todo estaba ahí, las comparaciones no se hicieron esperar: el Dark Side of the Moon de los 90's, decían los críticos. Pero no fue sino hasta el año 2000 cuando acabarían por dominar el mundo.
Kid A es el resultado de toda la depresión de Thom Yorke, propiciada por la tremenda fama acumulada por sus tres trabajo anteriores. Todo se había ido a la mierda, ya no eran esa banda under y de bajo perfíl, ahora ganaban Grammys, estaban el los primeros lugares de los Billboards, todo el mundo los quería entrevistar, empezaban los escándalos sensacionalistas. Todo era precisamente lo que no habían buscado; el resultado: el aislamiento. Algo similar a lo ocurrido tres décadas atrás, cuando The Beatles decidieron no volver a tocar en vivo, para volverse una banda de estudio, que produjo los mejores discos de su carrera y varios de la historia. Igualmente Radiohead, decidieron que si habían de continuar, tendrían que dar un giro radical. Modificar sus métodos de composición, abandonar los instrumentos habituales, no fijar fechas de entrega, prohibido lanzar algún sencillo, nada parecido a un video. En suma, hacer todo para ser odiados; el resultado: uno de los mejores 20 discos de la historia, al menos para mí, Rolling lo colocó dentro de los primeros 500, pero tiene al Dark Side en el 43, así que no le hago, caso. Hubo quién comparó toda la producción y la esencia del disco con el Zoorapa de U2, yo digo que ni siquiera existe la comparación.
Desde Aphex Twin, hasta Miles Davis están presentes en este disco. Yorke, harto de su voz y del sentido simple de su uso, decidió modificarla electronicamente y utilizarla como un instrumento más. De letras mucho más abstractas y poniendo todo el énfasis en las texturas sonoras, lograron, lo que para mí, es el primer disco del llamado Post-Rock. De sonidos minimalistas hasta la saturación cacofonica, de las Ondas Martenot, Pro Tools, Vocoders y Cubase a Arpas, contrabajos, metales y cuerdas. De la simpleza de "How to disappear completly" (canción que Yorke ha considerado su mejor trabajo) a la complejidad y monumentalidad de "The National Anthem", de la alienación de "Idioteque" a la belleza sublimada de "Everything in it's right place", de la experimentación radical en "Kid A" a la improvisación de "Motion Picture Soundtrack".
Este disco fue lanzado simultáneamente en Napster, muchos años antes de "In Rainbows" y su revolución en la forma de distribuir música. De las sesiones de Kid A, surgieron más de 30 canciones, pero reacios a producir un disco doble, rescataron muchos de los temas para el disco Amnesiac. Estos discos aún así guardan toda la esencia de los hermanos gemelos separados al nacer y reunidos en el tiempo, caso similar a los discos Rubber Soul y Revolver.
10 años de experimentar, 10 años de haber tomado por asalto el mainstream y decir que la música de calidad también puede ocupar los primeros lugares, apropiarse de la escena que les pertenece. 10 años de marcar los caminos de la industria a pesar de ella y ahora, incluso sin ella. 10 años de Kid A, el adolecente más maduro de la historia.
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